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Tarde, muy tarde comienzo a escribir en el blog y es que el verano no está hecho para mí. No digo en absoluto que no me guste, pero sí reconozco que llegados a un punto me satura, sobre todo si el calor, el ruido y las fiestas inundan tu día a día sin piedad; tanto jaleo me convierten en una persona un poco irritante.

No es manera de comenzar un blog o por lo menos no para todo el mundo, así que más adelante te contaré una de las nuevas decisiones que he tomado este año, de momento, vamos al lío.

Para hablar del tema de hoy me tengo que ir unos cuantos años atrás, años en los que poco a poco los blogs y los canales de youtube nos abrieron un mundo desconocido en el que se agrupaban casi todas las pasiones del ser humano: escritura, pintura, artesanía, manualidades, costura, punto de cruz, cocina…Un amplio abanico de posibilidades se abría ante nosotros y nos permitía adentrarnos en lo desconocido desde el sofá de nuestra casa. ¿Quién  no ha intentado con un tutorial hacer algo de papiroflexia o quizás probar con acuarela o con un plato de comida chino?

Aparecieron los artesanos, los pintores, los cocineros y todos fueron bien recibidos en nuestras casas. Muchos de ellos no se iban a imaginar que con el tiempo vivirían de sus capacidades e incluso algunos llegarían a vivir, vamos a decirlo así, bastante bien. Debido a este fenómeno que empezó con una pocas personas en la red, se sumaron más y más especialistas, de tal manera que ahora mismo nos podemos encontrar con cientos de webs de una sola temática concreta, como puede ser por ejemplo: gente que enseña a cocinar, a vender on line, a hacer punto, costura etc…

De manera muy inteligente y ante tanta competencia, la gente lejos de pisarse unos a otros para acaparar todo el protagonismo, se une, se ayudan, se promocionan y hacen fuerza ¡muy bien pensado!. Muchas veces nos encontramos con trabajos pequeños, que todavía necesitan pulirse pero aun así, su público y sus compañeros lo entienden, siguen adelante y no lo juzgan. Esto no es nada nuevo, se ha hecho toda la vida y probablemente por un motivo: nadie nace aprendido.

He visto crecer a artesanas, costureras, ganchilleras, cocineras …cuyos comienzos fueron muy muy pasito a pasito, y ahí estaban sus compañeros para hacer piña. He visto también dar el salto a una artesana del papel que me tiene enamorada, Inés de “The flower journal” y así, un sin fin de personas que han sabido hacerse un hueco tacita a tacita. No son para todos los gustos, por supuesto, de hecho existen páginas con contenido más elaborado y otros menos, pero todas tienen su público. Hay gente que prefiere cosas más sencillas, y otras, más exigentes, buscan un contenido deluxe. Cualquiera de los dos públicos es igual de importante y los dos deben tener su mercado, esto es algo que los artesanos han sabido entender muy bien

¿Qué pasa con la escritura? Creo que como somos animales de costumbres y, lo creáis o no, no solo nos mueve nuestro carácter, nuestros genes, sino una educación colectiva formada por las experiencias de varias generaciones, de sus vivencias y de sus creencias sobre las cosas y sus costumbres, nadie se libra del gen colectivo; es algo de sentido común. Pues bien, siguiendo este gen colectivo, no cabe duda de que el oficio de escritor era un poco minoritario en nuestro país (España) y siempre estaba acompañado de tertulias intelectuales solo aptas para un número reducido de personas, entre otras cosas porque la tendencia era a utilizar lenguaje culto y las charlas giraban en torno a filosofía e historia; no todo el mundo en los os últimos siglos tenía acceso a la cultura así que esto es fácilmente entendible.

Para comprender este argumento tampoco hace falta ir al siglo pasado o al anterior, cualquier persona que haya estudiado alguna carrera de letras o haya visto algún programa cultural de “la 2” (TVE 2) en la que apenas se veían los contertulios entre el humo del tabaco, sabe de lo que hablo. Todo esto es para decirte que en la escritura, todavía existe ( aunque cada vez menos, dicho sea de paso) la losa de lo magnánime, lo diferente, lo culto, lo sublime, aquello que solo está hecho para unos cuantos elegidos por la mano de …quién sea.

De una manera inconsciente solemos etiquetar las capacidades o talentos de las personas en una cierta escala. Tenemos diferentes cajones para agrupar según que cosas porque las etiquetas nos permiten ubicarmos, nos dan tranquilidad. Sabemos lo que somos o creemos saberlo porque tenemos una etiqueta, sin etiqueta, no existes. Estos cajones están ordenados en nuestra cabeza, queramos o no, por jerarquías, lo cual hace que les demos más valor a unas que a otras y por lo tanto también exijamos más a unas que a otras y esto nos lleve a pensar que, según qué talentos o qué capacidades, no son aptas para todo el mundo que desee ejercerlas.

Si seguimos con la regla de tres en la cual aceptamos que cada pintor tiene su público, cada escultor, cada artesano o cada cocinero. ¿Por qué todavía nos cuesta creer que cada escritor pueda tener el suyo?. ¿Por qué somos incapaces de relacionarnos con los distintos escritores lo mismo que hacen los artesanos , modistos o cocineros? Creo que estamos perdiendo una oportunidad buenísima por no querer cambiar de cajón al escritor, muchas veces podemos crear mundos y con la misma capacidad, destruir otros. No solo hay que pensar en crear seres fantásticos, historias de amor, ensayos de lujo o ciencia ficción, hay que cuidar y mimar a aquellos que como tú, aman lo que hacen. No podemos caer en la ignominia tirando piedras contra nuestro propio tejado.

Dicho esto, tengo que adelantaros lo que al principio de este post os anunciaba. Estoy a la espera de algunos arreglillos en la web que me temo que van a tardar, así que, toca esperar. Mientras, os adelanto que una vez estrenada la web iniciaré algo muy íntimo que haré exclusivamente a través de la newsletter, me he dado cuenta que es la única manera de poder hacerlo y hacerlo bien. Solo para las personas que quieran saber la verdad y toda la verdad, sin adornos, con lo bueno y lo malo.

Otra novedad es que volverá el podcast de Café a media tarde con algunos libros que quiero comentar, pero esto tendrá que esperar un poco a que en mi casa haya soledad absoluta, no sé funcionar de otra manera. Ah, y lo más importante. Crees que todavía existen en ti experiencias de tus antepasados que repercuten en tu manera de ser y es posible que no te des cuenta?. Quédate por aquí porque es un tema intrigante que te va a gustar.

Por último quiero dar las gracias a unas preciosas personitas que me he ido encontrando por el camino:

A Eliana Vasquez de “Espacios de soledad” Deseando leerlo que recientemente ha abierto su canal: “Mi vida con gemelos”. Síiii, quiero verlo Esta estupenda escritora  es uno de los espejos en que me miro por su capacidad de trabajo y su generosidad.

A Mariangeles Berna, Consultora en redes sociales y Marca personal, Deseo saberlo todo Quiero saberlo todo[/button] por ser tan amable y atenta conmigo durante estos meses.

Un abrazo

Susana

 

 

 

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