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¡Hola! ¿Cómo estás?

No recuerdo en qué lugar escuché esta frase: “la vida sigue además de ti” pero no es de mi cosecha, quizás en algún libro o en alguna canción, es más, creo que era una frase en italiano. El caso es que en un momento donde las frases son cada vez más habituales, a veces cuesta encontrar alguna que te cale de verdad. Me he dado cuenta que las frases son muy bonitas en general, adornan nuestros post o incluso nuestros perfiles de whatsapp, pero si la frase es demasiado clara decimos: ¡qué razón tiene! y nos olvidamos enseguida de interiorizar y reflexionar sobre lo que verdaderamente quiere decir.

Creo que los acertijos a veces son útiles, sobre todo si lo que quieres es saber lo que se esconde detrás de cada frase. El acertijo y lo difícil, hace que tengas curiosidad por saber qué se esconde detrás. Imagina por un momento que alguien  dice que tiene un regalo para ti, te dice lo qué es y además te gusta y te hace falta. Saltarás de alegría al comprobar que ese regalo es justo lo que buscabas, lo disfrutarás unos instantes, quizás lo uses unos días o incluso es posible que durante un tiempo, al verlo, te acuerdes de que lo puedes seguir usando.

Vamos a cambiar la información. Imagina por un momento que alguien te quiere hacer un regalo y  dice, como en el caso anterior, que dicho regalo te va a encantar. En este caso no hay mas información, solo que es un regalo bueno para ti. Una vez abierto el paquete te quedas un poco sorprendido porque te encuentras con un objeto que no sabes ni lo qué es ni para qué sirve. Lo aparcas en cualquier rincón de tu casa y a veces lo miras de reojo por si te llega la inspiración y se disipan tus dudas, pero pasa el tiempo y sigues sin entender cual puede ser la utilidad de ese “trasto”.

Un día te das por vencido, das el caso por perdido y sigues a lo tuyo. El extraño elemento empieza a coger polvo e incluso alguna vez estuviste tentado a tirarlo ¡cosas que pasan!. Pasado el tiempo, vamos a decir que mucho tiempo, cambias la decoración del salón de tu casa, compras un nuevo mueble para el televisor y ves que te sobra mucho espacio. Tienes un jarrón precioso de mucho valor que te habían regalado unos amigos en tu último cumpleaños y que tu adornas con flores secas de vez en cuando. Sientes que ese jarrón quedaría de maravilla al lado de tu nueva pantalla panorámica pero falta un detalle. La pantalla es muy grande y el jarrón no se vería bien, así que lo ideal sería tener una especie de cubo cuadrado de unos 40 cm para poner encima el jarrón y que este luciera bien.

¡Voilà! ahora es el momento en el que te acuerdas de aquel extraño objeto que en su momento no sabías para qué te podías servir, ese objeto aparentemente inútil es justo lo que ahora necesitas. Un cubo de 40 cm para poner el jarrón. A lo mejor no era esa la utilidad del fabricante, puede ser, pero tú te has acordado de ella en el momento que lo necesitabas y justo para lo que la necesitabas. Esto no quiere decir que a partir de hoy no tires nada por si te sirve algo, no, no es eso. Lo que quiero decir con esta sencilla metáfora es que las cosas, posibilidades, informaciones y pensamientos, siempre están ahí; aparentemente inútiles y sin significado, no existen hasta que tú te fijas en ellas y empiezan a adquirir un valor, una información, mientras tanto, pertenecen al mundo de las posibilidades.

El mundo sigue además de ti

“El mundo sigue además de ti, el mundo gira a parte de ti, el mundo sigue sin ti….” Recuerdo este tipo de frases en todo tipo de canciones, libros, incluso puede que en alguna publicidad de “cualquier cosa” que ni me acuerdo. El caso es que siempre me pareció una frase un poco sin sentido o en todo caso con muy mala leche ya que me parecía que podría significar algo así como: “el mundo puede seguir sin ti, no eres tan importante” supongo que al escucharlas en canciones románticas, es un poco lo que piensas.

Pero no, hoy por fin le he dado el significado, o más bien el significado ha venido a mi. Llevo ya varios días prácticamente sola en una casa muy grande con su jardín, sus flores …Una casa que me habréis visto en más de una ocasión porque suelo poner fotos en redes sociales del jardín y sobre todo de las flores. Normalmente no estoy sola cuando estoy aquí, pero estos días sí lo estoy; mi única compañía es una gata muy mayor, un canario y varios pájaros del lugar.

Disfruto muchísimo con la soledad. Los primeros días caminaba de un lado a otro haciendo mil cosas y me daba la impresión, en una casa tan grande, que todo estaba demasiado quieto y que la única que me movía era yo. Silencio, mucho silencio y todo inalterable. Un poco de viento movía las hojas y poco más. Aquí, nunca sucede nada, solo estoy yo y mi vida, el resto, no existe.

Pasaron los días y empecé a contagiarme de la quietud que me rodeaba, cada vez hacía las cosas más despacio, cada vez hacía menos cosas hasta que empecé a pasar minutos, mucho minutos, quizás más de una hora sin hacer nada, y ahí, en ese momento, fue cuando surgió el verdadero movimiento. Resulta que no estaba sola, resulta que en esa quietud descubrí que las muchas flores se abrían por la mañana y se cerraban por la noche, descubrí que la flor de un preciosos cactus tardaba años en aparecer y se cerraba para morir, descubrí que los pájaros esperaban a que todo estuviera en silencio para salir a picar los restos de migas de pan, descubrí que las crías salían de sus nidos muy temprano seguidas de sus madre para aprender a volar. Descubría una pareja de cacatúas que veranean aquí todos los años, descubría a las hormigas haciendos sus casa y cogiendo las sobras que nadie quiere, descubrí que sí había vida además de mi.

Solo cuando yo permanecí quieta, surgió el resto del movimiento. Solo cuando yo paré, apareció el resto de la vida que existe y ni siquiera vemos, solo cuando te das cuanta aparecen las posibilidades que siempre estuvieron a nuestro lado, solo cuando estás atenta te das cuenta de que ” la vida sigue además de ti” y ahí cobro sentido esa frase que me hizo pensar tantos años, esa frase que yo consideraba absurda y ridícula. El mundo sigue además de ti.

Alguien dijo alguna vez: “ver para creer” y yo creo que en el fondo ese es nuestro problema, que no vemos más allá de lo que nos ponen en frente y nos explican detalladamente, sea ciencia sea religión. Las cosas que no se perciben con los 5 sentidos no quiere decir que no existan, solo quiere decir que no las vemos, nada más, solo cuando estamos atentos aparecen, esa es la magia. Quién puede decir ahora que no ocurren miles de cosas al mismo tiempo, unas visibles y otras tan naturales como una madre enseñando a volar a su cría, tan desapercibidas en nuestro día a día. Los milagros no se enseñan en las iglesias, los milagros se experimentan, se sienten. Solo cuando hayas conseguido experimentarlo podrás enseñarlo, mientras, tu palabrería te desacredita tanto como tu ego.

Me gustaría contarte otro relato sobre el crecimiento y la evolución. Es una enseñanza tan clara y verdadera como la propia naturaleza, pero no puedo ni debo, ya que forma parte de mi siguiente novela. Seguro que me vas a acompañar en el camino porque iré dando pequeñas pinceladas y te mostraré en algunos post los temas que trataré. Espero y confío en que estés ahí, como siempre.

Un abrazo grande y continúa con tus vacaciones si es que en ello estás. Yo por mi parte, haré lo que pueda por seguir apareciendo por aquí. No te olvides que en periodos vacacionales estoy mucho por instagram, es más cómodo y sencillo cuando no tienes mucho tiempo. Te contaré una historia chula de un baúl precioso, es más, te lo voy a enseñar y todo. Pásate por mi instagram esta semana 😉 susanaameij2

!Abrazo grande!

Susana

 

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