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La paciencia.

Pregunta a quien quieras si tiene paciencia y salvo esas personas que ya no esperan nada, es probable que todo el mundo te diga que sí la tienen. Y entonces es cuando yo me pregunto ¿qué es la paciencia?

 

Haz la prueba, pregunta a quien quieras qué es la paciencia y seguro que te dice: es saber esperar a que algo suceda o a tener algún bien material que te apetezca. Es saber esperar a que llegue el momento.

Sobra decir que poca paciencia la tendríamos todos si las necesidades son básicas y de supervivencia; ni el hambre, ni la sed ni las enfermedades entienden de paciencia.

Cuando hablamos de paciencia solemos poner fecha y hora, la paciencia tiene un límite, no sabemos esperar el tiempo suficiente.

Estamos en un momento de la historia donde parece que todo va más rápido de lo normal y eso es debido a que tenemos muchas posibilidades de ocio. Internet nos pone todo al alcance d ellas manos y nos ofrece a golpe de clic todo lo que necesitamos: música, lectura, comunicación… Eso es algo estupendo y muy útil, ningún adelanto es bueno ni malo por si mismo, el valor está en cómo lo uses.

Hay algo un poco más peligroso y que no controlamos tanto. El consumismo. En verano tienes que pensar en el curso que viene si tienes niños, en Halloween los comercios ponen las cosas propias de Navidad, en Navidad se publicitan los disfraces de carnaval y en Semana santa aparecen las ofertas de cruceros y vacaciones. Nuestra cabeza se adelanta a casi todo si hacemos demasiado caso a estos ruidos de fuera. Cuando antes había fútbol una vez por semana, ahora casi 4 de los 7 días de la semana, y así un sinfín de ejemplos.

El mensaje está claro y es posible que sea necesario: A ver cuánto tiempo vamos a aguantar esta carrera de relevos. Paciencia, por lo tanto, no es poner una día y una hora, paciencia podría ser: no esperar nada en una fecha concreta y mantener la ilusión por aquello que quieres conseguir.

El problema es que el tiempo pasa, es lo único que tenemos claro. Aun así, el tiempo es relativo, no es igual para todo el mundo. Seguro que conoces a gente que parece que el tiempo nunca le llega a nada y otros, sin embargo, llegan a todo. Está claro que el tiempo depende de nuestras circunstancias de vida, pero dejando aparte eso, no es tanto el tiempo que tienes sino el que pierdes. Si pierdes el tiempo en cosas que no te conducen a tu objetivo, la paciencia se agota, no tanto por el ansia de tener lo que desees en el momento, sino porque, en el fondo, sabes que has perdido el tiempo y eso te resta capacidad para esperar.

¿Por qué necesitamos tener el tiempo tan ocupado y hacer cosas que no no sirven de nada?. Porque no tenemos capacidad de orden

Son demasiadas las cosas que nos rondan por la cabeza y que deseamos hacer. Si las analizas, la mayoría ni te hacen falta ni son necesarias, pero igualmente las haces. Al final, entre todo lo que estás acostumbrada hacer, y todo lo que debes hacer (navidades, Halloween etc.) parece que la vida no te está dando tiempo para pensar en lo que realmente necesitas tú, y entonces aparece la impaciencia. No tengo tiempo a conseguir lo que quiero así que voy a buscar la manera de tenerlo ya. En ese momento aparece el peligro, buscar desesperadamente algo que me ayude a conseguir lo que quiero: más dinero, un buen trabajo, un buen coche, la casa de mis sueños, la pareja ideal… ¡déjalo, no insistas! Nada ni nadie te va a dar esto si no estás preparada para tenerlo. Has perdido la paciencia y alguien se está dando cuenta.

¿Quién ese ese alguien que se está dando cuenta? ¿Y si fuera cierto que cuando hablamos alguien nos escucha?. Piensa por un momento que así es. Alguien siente lo que tú sientes, alguien te escucha y recibe tu mensaje, esa persona no te va a dar nada si tú no estés preparado para tener eso que anhelas, solo tienes lo que eres en cada momento.

Esto te puede llevar a otro punto. Quizás, te cueste un poco más de trabajo conseguir aquello que deseas y te estés desesperando, piensa entonces qué puede estar pasando, piénsalo, por ejemplo, como si fuera una carrera de obstáculos. Mis obstáculos a lo mejor no son los tuyos, puede ser que yo tenga 1000 obstáculos que yo misma me he puesto en el camino y otras personas tengan solo 500. La única manera de saber cuáles son es que empieces la carrera, y para ello, has de sentirte desde este mismo instante como si ya fueras un corredor. Si eres impaciente, tendrás más impaciencia, si eres paciente, aprenderás a esperar a que llegue tu momento, porque a lo mejor te has creado demasiados obstáculos tú mismo. Esos obstáculos pueden ser múltiples y variados: creo que no puedo, qué van a pensar de mí, no me atrevo, mis padres no me dejan (sí, has leído bien, conozco algún caso y ya ha llegado a los 40) Piensa en por qué no consigues aquello que te gustaría y ya verás la de lazos que tienes encima y ni tu misma te habéis dado cuenta.

El momento no llega solo porque tú lo quieras o lo pidas, el momento llega cuando tú lo haces, y lo haces cuando estás trabajando en ellos sin desesperación. Si temes no tenerlo, volverá la impaciencia.

Seguramente que has escuchado más de una historia en la que alguien quería conseguir algo y el primer paso que dio y logró, hizo que esa persona actuara como si ya lo estuviera viviendo en sus propias carnes. Eso es, esa persona ha elegido sentirse así, como si su objetivo ya estuviera alcanzado, así que, a efectos de emoción, ya lo tiene, nadie le puede arrebatar ese título. Seguramente que los demás no pensarán lo mismo. Imagínate que es un cocinero que consigue tener dos personas en su restaurante cada día. A efectos de otros, eso no es nada, pero para ese cocinero, es lo único que necesita para seguir adelante, no importa lo de fuera, importa lo que tu sientas. Visto así, es muy probable que esa persona persista en su cometido puesto que la emoción de ser un cocinero ya la tiene, y, además, gratis. Por lo tanto, es mucho más sencillo que esa persona sea paciente, mucho es que si pensara que no era un cocinar de éxito por no tener el restaurante lleno

Ahora dime. ¿Sigues teniendo el mismo concepto sobre lo que es la paciencia?

Si prefieres escuchar en vez de leer, puedes ir a mi canal de podcast  Café a media tarde  y ver todos los capítulos que publico incluida una nueva sección que se titula “Entre nosotras” la cual realizo mensualmente con Eliana vasquez cuyo blog Espacios de soledad  te recomiendo.

Te dejo aquí el capítulo de esta semana  de nuestra sección Entre nosotras en la que Eliana y yo hablamos abiertamente sobre este tema. Si quieres y te interesa escuchar el canal, puedes suscribirte desde mi blog o desde el propio canal y te llegará una notificación cada vez que suba un capítulo nuevo; mientras tanto, aquí tienes un aperitivo.

 

Abrazo

Susana

 

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